"Pero también Mehmet es un soñador, claro está que de una especie muy distinta y mucho más rara, la de aquellos que con su tesón saben convertir sus sueños en realidad." Stefan Zweig
Hola
domingo, 27 de octubre de 2013
domingo, 6 de octubre de 2013
Mis disculpas
Lo siento si a partir de ahora publico cosas un poco desagradables, pero es que en mi carrera trataré muchos temas así y me gustaría también hablar de ellos en este blog.
Abuso
En esta entrada me quiero poner un poco seria porque quiero hablar de un tema que hemos estado tratando en mi clase de psicología, el abuso.
Hay distintos tipos de abuso pero en concreto me refiero a ese que ejercen los padres sobre sus propios hijos...si, es vergonzoso, pero por desgracia existe y tenemos que convivir con ello.
Mis profesores nos dicen que tenemos que aprender a sobrellevar todo esto ya que nos encontraremos con cosas muy duras a lo largo de nuestra carrera y de nuestra vida profesional. Pero a pesar de todo aun me entran escalofríos al imaginar algo tan cruel, algo tan inconcebible.
Mi profesor nos hace ponernos en la tesitura de esos niños que sufren de este abuso, de la culpabilidad que ellos sienten cuando se dan cuenta de lo que ocurre en su casa. Si, culpabilidad. Culpabilidad porque a pesar de ser una situación fuera de lugar, ellos sienten placer...y por eso mismo se sienten culpables. Para entender esto mi profesor nos hace la siguiente pregunta: ¿Qué os pasa si os tocáis el clítoris?. Pues bien la respuesta es que sentimos placer, pero lo normal es que lo sientas en un momento o de privacidad contigo mismo o con una persona con la que tengas algún tipo de relación pero no parental. Y es que imaginar el hecho de que tu padre, tu propio padre, haga eso hace que se me revuelva el estomago. Asique por favor, si conocéis a alguien que tenga este problema, o vosotros mismo habéis vivido algo así, decidlo. No tiene por qué ser vuestro padre, también un abuelo, tío, primo...o alguna otra persona de vuestro alrededor. Decídselo a alguien, no tengáis miedo. Es el único modo de poder acabar con la situación. Y sobre todo nunca, nunca, os sintáis culpables.
Hay distintos tipos de abuso pero en concreto me refiero a ese que ejercen los padres sobre sus propios hijos...si, es vergonzoso, pero por desgracia existe y tenemos que convivir con ello.
Mis profesores nos dicen que tenemos que aprender a sobrellevar todo esto ya que nos encontraremos con cosas muy duras a lo largo de nuestra carrera y de nuestra vida profesional. Pero a pesar de todo aun me entran escalofríos al imaginar algo tan cruel, algo tan inconcebible.
Mi profesor nos hace ponernos en la tesitura de esos niños que sufren de este abuso, de la culpabilidad que ellos sienten cuando se dan cuenta de lo que ocurre en su casa. Si, culpabilidad. Culpabilidad porque a pesar de ser una situación fuera de lugar, ellos sienten placer...y por eso mismo se sienten culpables. Para entender esto mi profesor nos hace la siguiente pregunta: ¿Qué os pasa si os tocáis el clítoris?. Pues bien la respuesta es que sentimos placer, pero lo normal es que lo sientas en un momento o de privacidad contigo mismo o con una persona con la que tengas algún tipo de relación pero no parental. Y es que imaginar el hecho de que tu padre, tu propio padre, haga eso hace que se me revuelva el estomago. Asique por favor, si conocéis a alguien que tenga este problema, o vosotros mismo habéis vivido algo así, decidlo. No tiene por qué ser vuestro padre, también un abuelo, tío, primo...o alguna otra persona de vuestro alrededor. Decídselo a alguien, no tengáis miedo. Es el único modo de poder acabar con la situación. Y sobre todo nunca, nunca, os sintáis culpables.
And again...
El tiempo pasa, y nosotros seguimos aquí, repitiendo pautas, repitiendo momentos vividos en el pasado que vuelven a ser parte de nuestro presente. Otra vez nos encontramos frente a frente, luchando por eso que dice lo que está bien y lo que está mal, eso a lo que llaman conciencia. Pero siempre acabamos ignorándola y dejándonos llevar por lo que realmente queremos, por lo que nuestros cuerpos piden, por lo que siempre acaba pasando. Acabamos entregándonos el uno al otro.
Es fácil vivir en esta situación en la que te tengo aunque sea a cachitos, aunque solo sea un momento, pero el momento más placentero que se pueda experimentar.
A veces también hay momentos de flaqueza, pero al final siempre estás ahí para darme la fuerza que necesito. Habrá quien me pueda criticar por vivir esta historia, pero yo soy feliz y de momento eso es lo único que me importa.
Es fácil vivir en esta situación en la que te tengo aunque sea a cachitos, aunque solo sea un momento, pero el momento más placentero que se pueda experimentar.
A veces también hay momentos de flaqueza, pero al final siempre estás ahí para darme la fuerza que necesito. Habrá quien me pueda criticar por vivir esta historia, pero yo soy feliz y de momento eso es lo único que me importa.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Happy Ending
Se acaba el verano, y después de estos meses me he dado cuenta de quienes son realmente mis amigos. Esos que a pesar de todo siempre están ahí, hasta cuando no les llamo aparecen o que sin yo decir nada notan lo que me pasa y están ahí dispuestos a darme un abrazo, unas palabras de consuelo...
Pero hay otros que me he dado cuenta que son circunstanciales, que solo estaban ahí porque en ese momento les necesitaba o ellos me necesitaban a mi, pero al final a la hora de la verdad dejan mucho que desear.
Y no quiero decir con esto que sean malos amigos, quizá no sea culpa suya, quizá sea la mía por no confiar en ellos y dejarme ayudar. Hay cosas que solo se las puedo confiar a ciertas personas o incluso solo a una, esa persona mas especial que cualquier otra, que se gana mi confianza a pulso y que cuando me falta o no está me siento vacía y nadie, repito, nadie puede llenar ese hueco que deja.
Este verano he comprendido quienes son mis mejores amigos, esos que nunca te fallaran, y por fin empiezo a entender la frase que mi padre siempre me decía: "los mejores amigos se pueden contar con los dedos de una mano."
Ahora solo espero saber mantener a estos verdaderos amigos, esos que siempre están ahí, y por supuesto al resto que aunque yo no siempre cuente con ellos se que si les necesito ahí estarán y yo estaré para ellos.
La amistad, al igual que en el amor, es un barco a punto de naufragar. Si uno de los dos deja de sostenerlo, por mucho esfuerzo que haga el otro, el barco se hunde, y no hay nada que hacer por sacarlo a flote.
Pero hay otros que me he dado cuenta que son circunstanciales, que solo estaban ahí porque en ese momento les necesitaba o ellos me necesitaban a mi, pero al final a la hora de la verdad dejan mucho que desear.
Y no quiero decir con esto que sean malos amigos, quizá no sea culpa suya, quizá sea la mía por no confiar en ellos y dejarme ayudar. Hay cosas que solo se las puedo confiar a ciertas personas o incluso solo a una, esa persona mas especial que cualquier otra, que se gana mi confianza a pulso y que cuando me falta o no está me siento vacía y nadie, repito, nadie puede llenar ese hueco que deja.
Este verano he comprendido quienes son mis mejores amigos, esos que nunca te fallaran, y por fin empiezo a entender la frase que mi padre siempre me decía: "los mejores amigos se pueden contar con los dedos de una mano."
Ahora solo espero saber mantener a estos verdaderos amigos, esos que siempre están ahí, y por supuesto al resto que aunque yo no siempre cuente con ellos se que si les necesito ahí estarán y yo estaré para ellos.
La amistad, al igual que en el amor, es un barco a punto de naufragar. Si uno de los dos deja de sostenerlo, por mucho esfuerzo que haga el otro, el barco se hunde, y no hay nada que hacer por sacarlo a flote.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Universitaria
Universitaria...que palabra tan rara, y tan extraña en mi boca pero si, ya soy universitaria. En apenas unas semanas empezaré a estudiar lo que de verdad me gusta, aunque no sea lo que yo había elegido desde un principio es lo suficientemente bueno para que sienta esta emoción por empezar.
Pero también siento miedo, mucho. Miedo por llegar a esas clases y darme cuenta de que me he equivocado y que me veo en un tren sin frenos destinados a acabar estrellado. O por el contrario que me encante la carrera pero una vez que la acabe y tenga que enfrentarme al mundo profesional no me vea capaz de ejercerlo...
Pero a pesar de esas dudas me veo ilusionada, cada vez que leo las asignaturas a las que me voy a tener que enfrentar una sonrisa ilumina mi cara.
Gracias a las palabras de un gran amigo puedo intentar olvidar esos miedos: tu vales para todo Albo. Ojalá en mis próximas entradas vea reflejado el amor y la felicidad de realizar una gran carrera y que de verdad me guste. En menos de un mes lo sabremos...ya no queda nada. Es el momento de enfrentarse a la realidad.
Pero también siento miedo, mucho. Miedo por llegar a esas clases y darme cuenta de que me he equivocado y que me veo en un tren sin frenos destinados a acabar estrellado. O por el contrario que me encante la carrera pero una vez que la acabe y tenga que enfrentarme al mundo profesional no me vea capaz de ejercerlo...
Pero a pesar de esas dudas me veo ilusionada, cada vez que leo las asignaturas a las que me voy a tener que enfrentar una sonrisa ilumina mi cara.
Gracias a las palabras de un gran amigo puedo intentar olvidar esos miedos: tu vales para todo Albo. Ojalá en mis próximas entradas vea reflejado el amor y la felicidad de realizar una gran carrera y que de verdad me guste. En menos de un mes lo sabremos...ya no queda nada. Es el momento de enfrentarse a la realidad.
sábado, 29 de junio de 2013
Juntos
"Sé a que se refiere. Escribir, pintar, cantar, no puede detenerlo todo. No puede parar en seco la muerte. Pero sí puede impregnar de belleza las pausas entre cada paso que da, convertir la espera en un lugar donde podamos quedarnos sin tanto temor. Porque todos nos acompañamos en nuestro camino hacia la muerte, y el viaje que trascurre entre sus pasos constituye nuestra vida"
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